Hace once meses estoy con la persona que más me feliz me hizo en toda mi vida.
No voy a negar que tenemos nuestros roces, deslices, "peleítas", a veces más de las que quisiéramos. Pero aún así se mantiene firme el amor que nos tenemos.
Hoy tuve un día muy turbulento, habiendo amanecido feliz y con energía, alrededor del mediodía se tornó en un día horrible, de mucha bronca e impotencia. Son cosas que uno no puede manejar.
Aproveché para marcar un cambio en mí misma a partir de esto feo, y transformarlo o por lo menos rescatar algo positivo de todo eso.
Intenté canalizar mi rabia primero, me salió bastante bien...
Después volví a mi eje, sin miedos idiotas, fantasmas o fantasías.. lo logré, aún no puedo creerlo.
Finalmente reflexioné sobre todo y pude sacar más que cosas buenas. Pude darme cuenta que si bien no la he pasado lo mejor que hubiese querido en algunas épocas, todo lo vivido me llevó hoy a estar en donde estoy.
Todo lo que aprendí, todo lo que erré y aún sigo errando, me llevan a ir transformándome en lo que soy hoy y lo que quiero ser mañana.
Esto no significa que "listo, soy madura, que siga lo que venga", pero es un paso más del que puedo ser consciente, me doy cuenta aquí y ahora de mi cambio y eso por lo menos hoy me pone feliz.
Hoy tengo una relación que realmente fluye, que se siente correcta, que me completa, que me hace feliz. Y quizá parezca trillado mencionarlo, pero para mí es muchísimo, porque nunca lo había logrado. Siempre había un pilar que estaba medio endeble. Ahora, como dije antes, más allá de las peleas que tengamos, de los momentos que tuvimos que remarla en gelatina literalmente, es una relación que fluye por sus propios medios, que todo se acomoda de alguna manera para que siga su curso, en la que siempre se encuentran soluciones positivas y todo llega cuando tiene que llegar.
Felices once meses mi amor. Te amo charrúa.
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