Anoche no me podía dormir y empezaron a aparecer imágenes sin querer en mi cabeza...
Eso me llevo a armar mi posteo anual, espero que no sea demasiado tarde.
Jueves 08 de julio de 2010: Terminal de Buquebus.
Conversación teléfonica con amigo Nico:
Yo: "¡Me cago, te juro que me cago!"
Nico: "¿Qué pasó?"
Yo: "Estoy acá, en la terminal de Buquebus... me voy a ver al Uruguayo, te acordás que te conté?"
Nico: "Ahhh pero vos estás loca! Ni lo conocés! Mirá si es un violador!"
Yo: (pensando: ojalá Nico, ojalá) "Tonto!! Lo conozco hace un montón! Pero igual, ¿qué estoy haciendo? ¡Estoy loca! Es cualquiera esto! jajaja"
Nico: "Bueno ahora ya fue, disfrutá, total ya estás ahi... ¡el lunes me contas todo!"
Aparece la promotora de Fernet.
Promotora: "¿Te gustaría probar el nuevo...?"
Yo: "Dame tres"
Promotora se ríe.
Yo: "Es que estoy yendo a ver un chico a Uruguay, estoy nerviosa"
Promotora: "¡Ah bueno! ¡Suerte!"
Sí, me hice amiga de la promotora de Buquebus.
En eso veo que la gente hacía filas de bolsos en la puerta de entrada. Yo no entendía nada, pero puse el mío, por las dudas, si es una moda yo quiero estar en ella jaja.
La fila era para justamente cuando empezas a embarcar ir hasta tu bolso y entrar rápido, ahí me enteré que esto de viajar en Buquebus iba a despertar mi adrenalina, porque como todos saben, no puedo asimilar que me roben taxis o asientos.
Subo al Buque, no sabía viajar ni en bondi por poco. Muy cagada! Era una experiencia nueva! Me sentía en un viaje de aventura a China masomenos... muy poca calle la mina.
Veo a dos señoras grandes, una rubia chiquita y una grandota con pelo mafalda y una PEINETA atrás. Me siento al lado de ellas, seguro sabían todo este folklore de viajar en Buquebus.
Cuando llegamos a Colonia, me adosé a ellas hasta el micro, si si, también en el micro junto a ellas. Obviamente de por medio contándoles toda la historia y ellas mirándome con amor.
Eran uruguayas... y en ese momento me di cuenta lo diferente que era la gente, ¡y lo bien que me caían! (cabe destacar que soy porteña por opción, y no por elección, caí acá sin querer, la cigüeña se había ido de copas la noche anterior y cuando paró a quebrar me caí yo en Buenos Aires).
Mientras estaba en viaje, ya rumbo a Montevideo en micro, me suena un texto de un amigo que iba a ir a buscarme a la terminal en auto, y me iba a llevar al hotel, divino! Así fue... me llevó a la puerta del hotel.. ¡y qué hotel! Faltaba Jack Nicholson corriendo con el hacha a Wendy por los pasillos. Era EL RESPLANDOR en todo lo que respecta a esa palabra.
Llegué aproximadamente a las 5:30 al hotel, y tenía que estar alrededor de las 7:00 en un lugar donde se hacía un evento de la ONG donde ambos pertenecíamos. Me iba a encontrar así tempranito, con esta caripela sin dormir, blaaaanca invierno, ¡un horror! Teniendo en cuenta que la última vez que me había visto me había dado con todo la facial y me sentía realmente sexy jajaja, no, ya no, en ese hotel me miré al espejo y quise meterme adentro del placard hasta el domingo por la noche.
Intenté dormir un ratito, para reponer un poco la carucha que tenía, pero fue imposible, no se imaginan EL MIEDO que me daba ese fukin cuarto horrible! Cómo me ensarte eh! Entonces me levanté, me bañé y empecé a producirme... leeeentamente.. porque tenía mucho tiempo pa gastar.
Tipo 7 me fui para el lugar. Cagada era poco! Cómo lo saludo? Le tiro beso? Le tiro mejilla? Él me dijo que me iba a estampar un sobe de novela, pero y si era puro blabla? Ayyy Dios, ¿¡quién me manda a venir a Montevideo por un pibe!?
Bajé del taxi, que me cobró alrededor de 150 uruguayos, imaginensé mi cara, WTF? ¿agarrás dólares? En el horno...
Cuando bajo empiezo a entrar al complejo, todo vidriado, y lo veo de lejos, de trajecito, ¡aww, lindo, mirálo! ¿Pero cómo lo saludo, boca, mejilla?
Antes que pueda seguir pensando, me agarra del brazo derecho, me hace un mini upa y me enchufa EL BESO de tu vida, así frente a todos los que estaban, eso es una demostración más que valedera, porque generalmente no se queman tanto sin saber... (mi cabeza seguía maquinando).
Todo ese viernes estuvimos "trabajando" en el lugar, y a la tarde él se fue a la casa a buscar ropa y yo volví al hotel a esperarlo. Bah, si se le puede decir hotel, a ESO.
Continuará...
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