miércoles, 12 de noviembre de 2008

Prólogo

Quizá a los 22 años mucha gente piense que es muy corta la edad para haber tenido problemas amorosos y tipos de relaciones de toda índole que quizá una persona más grande. En mi caso, y por lo menos de mis amigas, nos ocurrieron las historias más descabelladas que, luego, escuchando al resto de la gente, les pasa a cualquier edad a toda mujer.
Particularmente, empecé mi vida amorosa a los tres años con Matías, un compañerito de jardín que hoy en día debe ser un caño!!
Pero hablando en serio, todo comenzó a mis 15 aproximadamente, con un novio “serio” al cual metí en casa en menos de un mes, gracias a Dios resultó bueno, por lo menos el año y 7 meses que duró, esa fue mi relación determinante a la tarea cuasi imposible que iba a ser de ahora en adelante ser atrapada en manos de un varoncito en mucho tiempo. Pero no resultó como lo esperaba, mi tiempo de duelo hizo que fuera de las típicas que son denominadas “la que no puede estar sola” y exactamente al mes de haber roto mi relación con Darío (lo recuerdo porque nos juntamos a hablar y me trajo una rosa en conmemoración a la pelea, era un eterno romántico, hasta conocí la discografía de Dyango de su mano), bueno, como sea, ese mismo día conozco a Beto, con quien me puse casi instantáneamente de novia, 11 meses duró hasta que me descubrió con las manos en la masa :S y todo terminó, mi error.
Después pasaron varios romances en el medio, algunos dignos de recordar, otros no dejaron mucha huella en mi vida.. pero todo sumó en algún aspecto...
Mi última relación y la determinante para empezar a escribir este blog fue una de las más fuertes que viví hasta ahora.. y si bien en su momento creí que era ÉL, hoy puedo dar fe que me falta tanto por recorrer......

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