Pía, en su desesperación de no tener contacto alguno hacía días con Biki, una noche en la que estábamos todas reunidas en su casa comiendo algo y tomando unos tragos, iba y venía de su cuarto, faltaba que escuchara con la oreja en el piso si sentía algún ruido en la casa de abajo.
De repente desaparece! Voy a la cocina a buscarla, no estaba, vuelvo, me voy metiendo en los cuartos llamándola en voz alta y con ese miedo intenso de que hubiese hecho alguna locura como encerrarse a llamarlo o peor aún, que hubiese bajado!
Pero no! Ella de manera muy poco convencional, creyó escuchar su auto llegar a destino, caminó agazapada en cuatro patas hasta el balcón de su living y con una destreza que ni ella pensó que poseía, en menos de un segundo estaba cuerpo a tierra entre las plantas espiando por un espacio de centímetros entre rejas los movimientos del susodicho; imaginen mi cara al verla, toda imagen madura construida de ella en ese momento se derrumbó de mis recuerdos.
Es increíble hasta donde puede llegar una mujer desesperada, que los hombres jamás se enterarían y menos aún, jamás lo harían por nosotras.
1 comentario:
Lola Lola Lola. Tanto el hombre enamorado, como la mujer, llegan a momento extremos, e igual desiciones. Recomiendo "Alta Fidelidad", una pelicula que nos pinta a los hombres como lo que somos. Saludos, y muchas felicitaciones por este blog tan rosa.
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